Mis Primeras fotos

Hola Soy Balam-ha’ y esta es mi primera hoja de contacto.

Era enero del 2009, antes de esto nunca había tomado un rollo en una cámara reflex (análoga o digital) en mi vida. Estaba perdido, tenía 25 años, acababa de terminar la prepa abierta y no sabia que hacer con mi vida. Gracias al apoyo de mi Mamá pude entrar a estudiar a la Escuela Activa de Fotografía y ahí, cuando vi surgir del revelador la imagen me di cuenta que esto era lo que quería hacer.

Así es como más o menos me presento en clases o en pláticas. Siento que es importante que me conozcan desde mi primer rollo, porque pocas veces conocemos a Lxs fotografxs desde ahí, desde las imágenes mal expuestas y desde los lugares comunes con los que invariablemente se empieza en este camino.

Estamos tan acostumbrados a ver portafolios y perfiles de instagram perfectamente curados de banda consagrada que es muy fácil idealizar su trabajo y pensar que nacieron mirando con esa claridad y con esa perfecta composición. Y lo más peligroso es que terminamos por compararnos y siempre salimos perdiendo.

Cuando iba en la escuela de foto me sentía chiquito todo el tiempo, veía el trabajo de mis compas y me preguntaba qué chingados estaba haciendo yo estudiando fotografía, porque veía mis fotos y no lograba acercarme al “nivel” que yo creía que debería de tener. Como si la escuela (en teoría por lo menos) no fuera un lugar para aprender y no para competir,  como si tomar fotos feas no fuera parte del proceso.

Estas son mis primeras fotos de calle de esa época, me moría de miedo cuando salía con la cámara, tomaba una foto y casi me echaba a correr, casi no hay personas y cuando las hay estaban bien lejísimos. Si yo viera hoy estas primeras fotos nunca habría adivinado que esta persona en unos años iba a disfrutar tanto de tomar fotos callejeras.

Crecer así, comparándose y sintiéndose siempre menos no esta nada chido, por eso creo que espacios como La Comuna de Calle son tan importantes, por que la única manera que he encontrado para dejar de competir es conectar con otras personas con intereses fotográficos y humanos  cercanos a los míos para que este camino deje de estar tan pinche solo y duro. Y creo que por eso ahora disfruto tanto tomar fotos en la calle, porque ya no me siento en una carrera.

El mes pasado dejé de dar clases. Después de varios años de acompañar a la bandita en su crecimiento me di cuenta que poco a poco mis ojos se habían empolvado y que si no veo nada y sigo haciéndola de guía, no solo yo me voy a caer.

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